Llega el verano y, con él, las maletas listas, los mapas abiertos y esa maravillosa sensación de desconectar del mundo. Sin embargo, seamos realistas: las vacaciones también tienen su propia «letra pequeña». ¿Quién no ha pasado una noche infernal dando vueltas en la cama por culpa de una ola de calor? ¿Quién no ha sentido la molesta pesadez de estómago tras entregarse a las delicias del chiringuito, o el incómodo ardor...